
Aokigahara, también conocido como el Mar de Árboles, es un bosque que se extiende en la ladera del monte Fuji. Desde tiempos remotos se le supone un bosque encantado por yokai, una clase de obake, criaturas del folklore japonés.
Aokigahara es, además, un "santuario suicida" debido en parte a la novela Kuroi Jukai (El bosque negro), escrita por Seicho Matsumoto, y que posteriormente sería serializada en televisión. Tanto en la novela como en la serie la pareja de amantes protagonista acababa suicidándose en este bosque. Otra parte de la culpa sería que es el modo más "económico" de abandono voluntario de la vida; por ejemplo, tirarse a las vías conlleva en Japón que tu familia tenga que pagar una cuantiosa multa por retrasar el transporte público. Sí, Japón después de todo no es el paraíso que muchas veces se vende.
Cada año un cuerpo especializado de policías y bomberos se desplaza a Aokigahara en busca de cadáveres pero, según sus propias palabras, no hacen más que rasgar la punta de un tremendo iceberg. Prácticamente nadie pisa las profundidades del bosque.
Aunque ellos no son los únicos que se dedican a buscar cadáveres. No es extraño que "cazatesoros" se adentren en el bosque a la búsqueda de las pertenencias de los suicidas, y otras personas, como la encargada de esta sobrecogedora página, intentan dar a conocer el estado en el que quedan los cuerpos para auyentar a aquellos con vocación de suicida.
"El lugar perfecto para morir". Así era descrito Aokigahara en el Manual Completo del Suicida, un auténtico best-seller en tierras niponas hasta que fue expresamente prohibida su venta. Ahora, claro está, circula por la red.
Y por la red se organizan grupos de suicidas que no quieren partir solos hacia la nada. Curiosa criatura el ser humano, buscando calor y copañía incluso (o aún con más intensidad) en el momento de la muerte.

5 comentarios:
¿Has visto Paranoia agent? es un anime de Satoshi Kon (loado sea en Japón) genial, un poco delirante. En uno de los capítulos hay un grupo de gente que se reúne para morir juntos, tras deliberar en un chat sobre los mejores métodos deciden suicidarse en grupo. ¿Qué pasa después? aaah... para saberlo tendrás que ver el anime, amigo, cuando tu ordenador resucite.
Y qué mal rollo la web nipona, hay pocas cosas más desconcertantes que calaveras humanas verdes por el musgo.
Me gustan tus nuevos post, espero que no cierres este blog en una buena temporada. Je. ¡Besos besazos, pajarillo!
Pos sí que he visto Paranoia Agent, juas. Se supone que todos estaban muertos desde que derriban el edificio, ¿no? Por cierto, ¿Paprika será de los mismos creadores? Es que se parecían musho...
Y si lo que más mal rollo te ha dado de la web son las calaveras, una de dos: o tienes mucho estómago o no has bajao del tó :P
Tampoco sé si todos los post irán en esta misma onda, nu sé, lo que se tercie...
Sí, la estupenda Paprika es también de Satoshi Kon. Luego tiene Perfect blue, Tokyo godfathers, Millenium actress y no sé si me dejo alguna. Creo que no, esas cuatro y la serie.
Y sí que bajé hasta el fondo, pero los ahorcados no me dan especial miedo. Las calaveras son más metafóricas y tal :p
¡Jias!
Jummm... a ver si cuando tenga de vuelta el ordenador me bajo alguna de esas pelis, me gusta mucho el estilo de Kon. ¿Alguna recomendación en especial?
Y oye, siento cortar siempre las conversaciones en cinco minutos, pero es que esto de tener el ordenador roto es una guarrada.
Hmm. Si ya has visto Paprika, prueba con Millenium Actress. Las otras dos son buenas (especialmente Perfect blue) y desde luego tienen argumentos más lineales, pero la animación no es tan espectacular.
Y no pasa nada, yo a veces también desaparezco en medio de conversaciones sin previo aviso, soy una interlocutora intermitente :p
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