
Remolacha. El nombre perfecto para una perfecta desconocida.
Su pelo es púrpura, con reflejos verdosos, broches en forma de estrella sujetan sus extraños peinados. Guarda un océano en cada iris. Si prestas atención podrás ver pequeñas esquirlas marrones, como si barquitos de madera navegaran en su mirada. La piel, pálida, es nieve mácula, cubierta de pequeñas pecas y lunares, pisadas de duende. Sus labios prometen el paraíso, su sonrisa no hace más que confirmarlo.
Remolacha piensa que la peor esclavitud es la de tener que complacer a otro, hace tiempo prometió amarse sólo a sí misma. Le encanta escribir; siempre lleva una pequeña libreta de cuero en la que escribe pequeños poemas. Considera que todos los -ismos y todos los -istas son verdaderamente estúpidos, ella sólo hace lo que quiere y cuando quiere. No puede vivir sin la música, pasea con un estuche negro en el que porta una viola lenguaraz y roída por el tiempo.
Remolacha es mi mejor amiga. Acude a mí cuando lo necesito, sin tener que llamarla. Es mi musa, mi deseo inalcanzable.
Remolacha vive sólo en mi imaginación, y con mi olvido llegará su muerte.

2 comentarios:
"La piel, pálida, es nieve mácula, cubierta de pequeñas pecas y lunares, pisadas de duende."
Ahí me has matado, me encanta, me encanta, me encanta :D
Pues gracias, gracias, gracias, me alegra un montón, montón, montón :P Jeje
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